Los amores de verano terminan por todo tipo de razones, pero al fin y al cabo, todos tienen algo en común, son estrellas fugaces, un espectacular momento de luz, una efímera luz de la eternidad. Y que en un instante, se van.
Te dije que
tenía un límite. No lo creíste. Pero ahora me parece que te lo vas a tener que
creer. Ahora ya no hay vuelta atrás. Ya no voy a volver a caer en tus mentiras.
No voy a perdonarte cuando me vengas con falsos te quiero. Te lo has ganado. A
pulso. Has dado con mi límite. Olvídate de la chica que creías conocer, aunque
no lo hicieses realmente. Olvídate de todo lo que pasamos.