21 julio, 2017

¿Quieres cambiar el mundo? Comienza por una tribu ashaninka









Hola a todos! Os escribo para hacer una recaudación de dinero para una buena causa 



Como muchos ya sabréis, he estado viviendo en una tribu en la selva de Perú durante las últimas semanas. En la comunidad se vive de manera sencilla y humilde, pero existen algunos aspectos que no están desarrollados por falta de recursos y no por voluntad propia.





Un ejemplo de ello es la escuela. En este tiempo he estado dando clase a los 5 niños que asisten a ella. Sus edades y sus capacidades son diferentes, lo que hace que exista un gran desnivel a la hora de aprender, y que enseñar no sea tarea fácil. Las clases tienden a ser muy repetitivas y el único material que tienen en el recreo y las horas de juego fuera de la escuela son un balón y una comba.



Cuando saqué mi móvil se maravillaron. Saben lo que es, simplemente no tienen la oportunidad de tener uno. Con suerte el padre de familia tendrá lo que muchos llamamos un Nokia prehistórico de esos de pantalla de 2 cm.

Por eso he decidido hacer una recaudación para comprar un ordenador. Aportaría dinamismo a las clases, una nueva forma de aprender con material didáctico y al mismo tiempo un nuevo juego, con las amplias posibilidades que en nuestros días tiene. A el profesor le encantó la idea.



Desde pequeña he visto en mi entorno proyectos maravillosos para ayudar a gente alrededor del mundo. Sin embargo, no siempre me fiaba de que mi donación fuese a llegar realmente a su destino. Prometo comprar el ordenador y llevarlo a la tribu a principios de Agosto, lo que deja unas dos semanas para contribuir con el proyecto. En principio yo voy a contribuir con 30€ y otros 40€ que me cuesta el pasaje de vuelta. En caso de que la suma no llegase para comprar un ordenador compraríamos una televisión, o material escolar, ya que hace falta por todas partes.


La cuenta a la que podéis hacer donaciones es:
ES6502390806792337185223 a Esther Sierra Gómez.


Y por favor no penséis que lo que podéis donar es poco. Desde esos 10€ que te pensabas gastar en salir con tus amigos o 50€ que te pensabas gastar en comprar ropa nueva. ¡Cualquier donación es buena!





Si creéis que alguien estaría interesado en participar pasad el mensaje! Espero que podamos conseguirlo juntos! 🙌

12 junio, 2017

A veces merece la pena tomar algunos riesgos

Sin duda podría decir que uno de mis puntos débiles es tomar decisiones. Y cuando finalmente las tomo siempre me pregunto que habría ocurrido si hubiese escogido la otra opción. Desde lo que voy a cenar esta noche, hasta lo que quiero hacer en el futuro con mi carrera profesional. La vida esta hecha de decisiones y si algo me está enseñando este viaje es a tomarlas sin miedo, sin pensar en los resultados o los posibles problemas. Porque como alguien dijo una vez: en la vida solo hay dos clases de problemas; los que se solucionan, y los que no tienen solución, por lo que no merece la pena gastar tu tiempo pensando en ninguno de ellos.

Hace poco tiempo tomé una decisión que cambiaría por completo el rumbo de los próximos meses, y quería compartirla con vosotros para que no os perdáis en mi viaje.

Todo comenzó cuando las cosas se pusieron difíciles con los documentos para mi próximo intercambio en Italia. Había sido aceptada en la LUISS, una universidad privada de negocios en Roma, pero mi coordinadora de la Universidad Rey Juan Carlos no me permitía escoger las asignaturas en las que estaba interesada. Estaba realmente desilusionada y un día me paré a pensar: ¿realmente merecía la pena volver a Europa y ahorrar todo el verano para estar viviendo en Roma estudiando lo que mi coordinadora quería?

Me di cuenta de que no. Así que, ¿por qué no disfrutar un poco más de Sudamérica? Para obtener el visado de Brasil tuve que comprar un vuelo de salida del país y como realmente no sabía cuales serían mis planes compré uno aleatorio a Santa Cruz que pasaba por Lima; eso que me ahorraba. Durante todos mis viajes la gente que he ido conociendo en Brasil me ha recomendado el ir a Perú y a Colombia. Además hacer voluntariado enseñando a niños sin recursos en África o Sudamérica era algo que siempre había querido hacer.

Conclusión: me quedan dos semanas en Brasil, este maravilloso país que me ha enseñado tanto y sobre el que escribiré en el blog dentro de poco. Después tengo un vuelo a Lima, algún viaje en mente y varias ONG´s con las que ya me he puesto en contacto (alguna de ellas con proyectos con tribus en medio de la jungla). Así que allá voy!


Muchos pensaréis que decisiones así siempre llevan riesgos, pero a veces merece la pena tomarlos.-

03 febrero, 2017

Que nada nos corte las alas

Durante estas últimas semanas he estado leyendo el libro "Donde tus sueños te lleven", y entre todas las cosas increíbles que estoy aprendiendo con él quería compartir esta pequeña historia. 

Vivimos con el miedo al fracaso, al que dirán, y eso nos impide hacer muchas cosas. Al final es uno mismo el que tiene que creer y enfrentarse a sus miedos, como los protagonistas del relato. ¿Seremos capaces de perseguir nuestros sueños? Que nada nos corte las alas!



"En una antigua tribu india, un viejo chamán envió a las altas montañas a un joven introvertido llamado Keya con el encargo de buscar un nido de águilas. No debía regresar hasta que pudiese volver con un huevo de águila. El chamán sabía que Keya era un joven inteligente y que tenía un gran corazón, pero por algún motivo era algo distinto, y los demás se burlaban de él. Keya había ido perdiendo su confianza y en muchas ocasiones no se atrevía a hacer las cosas que los demás hacían. Se preocupaba demasiado por lo que los otros pudiesen pensar y esos miedos lo paralizaban.

Tras varios días de búsqueda, por fin Keya encontró un nido de águilas y pudo hacerse con el huevo que le había ordenado buscar el chamán.

Tras su regreso, el sabio chamán puso el huevo en el corral para que una gallina lo incubase con los demás huevos. En pocos días, los huevos se abrieron, pero el águila estaba rodeada de pequeños pollitos y obviamente creyó que era un pequeño pollito más. Pronto, por su aspecto diferente, los demás pollitos comenzaron a burlarse de ella; los pollitos eran preciosos y se movían con gracia y rapidez, y el águila, convencida de ser un pollito, se sentía fea y torpe. Las burlas eran constantes, lo que hizo mella en su confianza y que creciera llena de inseguridades, pensando que no era lo suficientemente buena o inteligente, que no era como los demás. No se sentía integrada ni aceptada.

El águila comenzó a crecer y cada vez fue más fuerte y esbelta, pero las ya crecidas gallinas seguían despreciandola por ser diferente, por no ser como las demás. El águila seguía picoteando el suelo, comiendo y comportándose como siempre habían hecho ellas. Era lo que había aprendido y ésa era su realidad.

La insatisfacción y el vacío seguían creciendo en su interior. Sentía que le faltaba algo, que su destino no podía ser pasarse la vida picoteando el suelo en aquel pequeño corral. Sentía que tenía que haber algo más.

El chamán mostró el comportamiento del águila al joven Keya, el cual sufría al ver a la majestuosa águila picoteando el suelo como una gallina. Fue él quien trajo aquél huevo, sus almas estaban unidas, por ello se sentía identificado con el águila.

Pero un día, una extraordinaria águila sobrevoló una y otra vez el poblado. Las gallinas corrieron despavoridas a esconderse. Sin embargo, la joven águila quedó inmóvil, magnetizada al ver aquel maravilloso ser volando y surcando los cielos con majestuosidad. Las demás gallinas le gritaron sin cesar que se escondiera, pero ella permaneció inmóvil ante el momento más conmovedor de su vida.

Entonces, aquella extraordinaria águila desapareció de los cielos y la joven águila comenzó a gritar:"Yo quiero hacer eso, yo quiero volar, tengo que intentarlo, yo quiero volar!". En ese momento, pasado el peligro, todas las gallinas salieron de su escondite y comenzaron a reírse y a burlarse diciéndole:"Pero si tú eres una gallina, no te hagas ilusiones, tú no puedes volar, ¿es que crees que tú eres especial, te crees mejor que nosotras?. Deja de soñar y pon los pies en el suelo".

El águila se resignó, agachó la cabeza y dejó que las demás le robaran sus sueños. No obstante, algo ocurrió en su interior. El chamán observó todo lo sucedido junto con el joven indio, que sufría al ver al águila así.

Entonces, el chamán le dijo a Keya:" Ha llegado la hora". Entró en el corral, puso una capucha al águila, la tomó en sus brazos y comenzó a caminar junto al joven.

Tras varias horas de largo camino, ambos llegaron a un conocido y respetado lugar por la tribu. Era el lugar en donde se descubría el verdadero valor de los guerreros, un impresionante acantilado con las profundas aguas de un río al fondo. Eran muy pocos los que se atrevían a realizar el peligroso salto y no todos lo habían logrado.

Se sentaron al borde del impresionante acantilado, las vistas eran espectaculares, era como estar sentado a la entrada del cielo. En ese momento el chamán puso el águila, aún encapuchada, en manos de Keya.
- Tú y esta águila estais unidos en el alma, los dos sois muy especiales, ambos habéis sufrido el mismo mal, los dos habéis escuchado las mismas cosas durante demasiado tiempo, os han atado las alas, han encadenado vuestras esperanzas e ilusiones, os han querido robar vuestros sueños.
Hasta ahora, tú has vivido preocupado e influenciado por las opiniones de los demás. A ambos os han inculcado miedos y limitaciones irreales, si bien ambos teníais la grandeza en vuestro interior, el potencial y la capacidad para liberaros de las cadenas de las dudas y volar libres de miedos hacia un nuevo y glorioso horizonte.
Para ambos ha llegado la hora de dar el salto de la liberación, el momento de romper las cadenas de todos los miedos y volar libres.

Nunca antes Keya se había acercado al acantilado. Había escuchado muchas historias al respecto sabía que eran muy pocos los que se aventuraban a dar el gran salto. Aquellos que lo lograban eran considerados héroes grandes guerreros por su valentía, y eran admirados y respetados por todos.
- Ahora quiero que te pongas en pie, yo quitaré la capucha al águila y en ese momento darás un salto soltarás al águila al mismo tiempo. Vuestras almas se unirán en ese instante y los dos volaréis libres para siempre.

Keya sintió algo muy especial. Sintió que era su momento. Las palabras del chamán encendieron algo en su interior. Confió plenamente en él, se puso en pie, con el alma en un puño y el corazón latiendo como jamás antes lo había hecho, respiró profundamente, elevó el águila en sus manos y dio el paso más importante de su vida. Saltó gritando en una especie de liberación, empujando al águila hacia el cielo, y mientras Keya volaba hacia su libertad pudo ver cómo el águila, al mismo tiempo, batía sus majestuosas alas volando por primera vez.

Keya cayó a las profundas aguas limpiamente y, al emerger a la superficie, lanzó un grito que atravesó todos los valles: el grito de la libertad y la liberación de todos sus miedos. Sus límites y sus falsas creencias quedaron en el fondo del río. En ese momento dejó de ser el joven inseguro para convertirse en un gran hombre que atravesó la barrera de las dudas, los límites y los miedos. Se conquistó a sí mismo. Alzó la vista. Su pecho y el del águila se llenaron de orgullo y alegría, admirando a su alma gemela surcar el cielo, convirtiendo ambos su sueño en realidad."
The only people who can change the world are people who want to. And not everybody does
Every great dream begins with a dreamer