27 agosto, 2016

Mykonos is not only for partying




He de contradecir que Mykonos no está hecha solo para la fiesta, aunque la mayoría tenga esta idea metida en la cabeza. 

Ya había tenido alguna experiencia alejada en una playa desierta, sentada en un sitio escondido viendo como atardecía o simplemente en algún lugar alejado de la música y el bullicio que me hacía sentir que no estaba realmente en Mykonos.

Pero hoy se ha roto aun más aquella primera expectativa. Cuando me he despertado a correr por la mañana, mi roomate Vasiliki también estaba despierta, lista para ir a misa. Como ir a una iglesia ortodoxa era algo que quería hacer antes de marcharme, le pedido ir con ella. Al rato estábamos montadas en el coche dirección al centro en busca de alguna iglesia abierta.


Resulta que un tal día como hoy,  27 de Agosto, se celebra la fiesta hacia San Fanurio, así que, ¿qué época más increíble para estar en la isla verdad? Parecerá una ñoñería, pero ha sido una increíble experiencia. Me explico.


Los ortodoxos rezan al Santo especialmente cuando han perdido algo (casualmente yo ayer perdí mis llaves y las encontré esta mañana, aunque es una cosa que me sucede a menudo). También lo hacen cuando están pasando por un momento difícil en su vida. Sin embargo, no vale solo con rezar, sino que es tradición entregar una fanuropita hecha en casa a cambio.

La fanuropita es un tipo de bizcocho hecho con 7 ingredientes, pero de verdad que si vieseis los distintos tipos de bizcochos que allí había no lo creeríais... La misa pasó rápido, y eso que no entendí palabra. Llegó un punto que tuve que preguntar a Vasiliki si estarían todo el rato cantando, pero es simplemente su forma de leer y orar. Antes de salir se formó una gran cola para recoger los bizcochos y nada más traspasar la puesta el festín comenzó, con un intercambio de bizcochos que ni en el patio de la escuela. Era divertidísimo y algunos eran buenos de verdad pero pronto tuvimos que marcharnos para empezar nuestro día de trabajo.

Las fiestas en Cavo Paradiso, Astra, Semeli, Paradise o Tropicana han sido sin duda una pasada, pero pobre aquel el que se pierda este tipo de experiencias...

11 agosto, 2016

Mi primer mes en Mykonos

No paro de pensar que ya ha pasado un mes desde que llegué a la maravillosa isla de Mykonos. El tiempo parece que vuela y eso siempre es una buena señal. También es verdad que al principio no pasó tan rápido y apenas dos días aquí quería salir corriendo. Pero las cosas mejoraron. 


Vine a Mykonos para trabajar en Nammos, uno de los restaurantes más conocidos en la isla, en toda Grecia e incluso internacionalmente por su maravillosa comida y sus locas fiestas bañadas en champán. Los primeros días trabajé como hostess en la recepción del restaurante y tras largas horas sin descanso con tacones llegaba a casa muerta así que no disponía tiempo para mi misma y mucho menos para ir a la playa o tomar una copa en la ciudad. Me pasé días rezando día y noche, pidiendo fuerzas para aguantar o llegar a acostumbrarme, y justo cuando estaba pensando en marcharme todo cambió. Me ofrecieron hacer de Ambassador, algo así como la representante de Nammos para informar y recolectar todo el feedback de los hoteles, que son los que hacen gran parte de las reservas. 

Tras hacer una investigación sobre los más importantes comencé a
visitarlos presentándome e intentando recoger algo de información útil. Me sentí comoda desde el primer momento, probablemente por mi experiencia en Frond Desk de Walt Disney World y recorrer la isla de punta a punta visitando hoteles de lujo era como un sueño. No solo el trabajo en sí (con el que me encuentro mucho más realizada), sino que el horario también ha mejorado. Voy a los hoteles por la mañana después tengo un descanso de unas 6 horas y por la noche vuelvo a la oficina para atender reservas normalmente procedentes de América debido al diferente uso horario. El tiempo libre de por las tardes me da para todo; ir al centro a pasear, ver el atardecer, hacer ejercicio, tomar el sol en la playa, echarme la siesta para recuperar las horas de la noche anterior, ver Long Hollow online, leer...


No me puedo quejar. Y aunque parezca mentira, el trabajo y mi vida en general aquí siguen mejorando. Hasta me estoy planteando quedarme hasta Octubre, pero os mantendré informados!

26 julio, 2016

Las personas son las que hacen la diferencia

Buenos días, buenas tardes, buenas noches! Todo depende desde que parte del mundo me estéis leyendo. En el momento yo me encuentro en Mykonos, una de las islas griegas del mediterráneo, disfrutando de escribir un poco antes de ir a trabajar.

Muchos os preguntareis qué hago en Mykonos si hace poco estaba en Roma trabajando de aupair, pero eso es otra historia... Mis días allí terminaron como había acordado desde el principio con la familia.  Pase un fin de semana increíble en Berlín con Alexis y Shannon, que son algo así como mi hermana y mi madre de una segunda familia, y antes de esto también disfrutamos de unos días juntas en Roma. Sin embargo no fueron las únicas que me visitaron.

Primero fue Debu, de la India; después Frech y sus amigos, de Guatemala; y por último Mafer y Ale, también de Guatemala. Como os podéis imaginar, de hacer el mismo (o similar) recorrido por Roma para enseñarles los principales puntos de interés, acabé conociéndomela de memoria. Sin embargo con cada uno de ellos aprendí una cosa nueva, un lugar escondido, una panorámica desconocida o un restaurante que no había probado.


Después cuando estuve en Berlín tuve la oportunidad de encontrarme con Juan Carlos, un amigo que vive allí y que tampoco veía desde hace tiempo.

Me di cuenta de que son las personas las que hacen la diferencia y hacen que cuando viajo a diferentes partes del mundo me sienta como en casa en todas ellas. Por eso les quería dedicar este blog a todas esas personas que tengo alrededor del mundo, aunque no las vea a menudo...Y por supuesto invitarlas a Mykonos! Estáis más que bienvenidos y espero veros pronto, aquí, o en cualquier otro lugar del mundo; que al fin y al cabo... el mundo es un pañuelo!


06 julio, 2016

Te prometo que volveré

Que ya no queda nada. Como siempre el tiempo vuela y hay que decir adiós. Y no puedo parar de pensar en todo lo que he visto, en todo lo he vivido, en todo lo que he aprendido... Jugar con los niños hasta sentirme vieja del cansancio, caminar por las calles más bonitas de Roma, leer "Tre metri sopra il cielo" en un parque, salir a tomar algo en las locas calles del Trastevere o aprender de la cultura italiana cada vez que salía a la calle o visitaba una nueva ciudad.


Pienso quedarme con todos los recuerdos. Todos los buenos, y también aquellos no tan buenos, como querer salir por la noche y no poder porque tienes que estar con los niños, acabar hasta las narices de comer pasta todos los días, o no sentirte como en casa y echar de menos a tu familia y a tus amigos. Al final son todas esas cosas las que nos hacen un poquito más fuertes y nos hacen salir de nuestra "zona de comfort".

Me marcho decidida a cambiar de página, sabiendo que en mi próximo libro me esperan muchas risas, así como alguna que otra lágrima. Ley de vida.

Pero también quiero prometerte una cosa Italia, volveré; seguramente antes de lo que ninguno imagina...
The only people who can change the world are people who want to. And not everybody does
Every great dream begins with a dreamer